Una norma de identidad digital diseñada sin entender México real ahoga la inclusión financiera en el campo

Mexico tiene un problema que resume perfectamente como el Estado diseña regulaciones sin pisar el terreno: el registro telefónico obligatorio enfrenta un rezago del casi 70% en zonas rurales, y el culpable principal es un requisito que suena moderno pero es completamente desconectado de la realidad del país.

La norma exige un selfie desde la plataforma de registro para validar la identidad de usuarios. Suena lógico en una Ciudad de México con WiFi de fibra óptica y smartphones de última generación. En Oaxaca, Chiapas o pueblos del norte donde la cobertura intermitente es lo normal, es un muro de concreto.

Según Expansión, este rezago en zonas rurales es casi 70%. No es un numero menor. Es la diferencia entre tener acceso a servicios financieros digitales y quedar fuera del sistema.

El problema real es que nadie pidió permiso a la realidad

Este requisito del selfie es un ejemplo perfecto de regulación que resuelve un problema que no existe en México rural mientras crea obstáculos a quienes ya enfrentan sus propios desafíos.

Piensa en quien vive en una comunidad con cobertura 3G inestable, con un teléfono de 5 años, sin acceso consistente a internet. La regulación les dice: "Tómate una selfie clara con buena iluminación desde tu teléfono y sube la foto instantáneamente." Eso no es validación de identidad. Es exclusión disfrazada de seguridad.

Mexico esta perdiendo una oportunidad histórica. La bancarización rural crece a través de dinero movil y fintech. Empresas como Fondeadora, Kueski y otras están construyendo productos para poblaciones desbancarizadas. Pero cada paso depende de que la gente pueda completar requisitos que asumen tecnología que no tienen.

El costo de la regulación mal diseñada

La ley de registro telefonico existe por una razon valida: combatir fraude y lavado de dinero. Nadie discute eso. Pero cuando el 70% de la poblacion rural no puede cumplirla, la ley esta fallando. No esta protegiendo — esta excluyendo.

Y aqui es donde el Estado mexicano se estorba a si mismo. La regulacion fue escrita por gente en escritorios en Ciudad de Mexico que no salio a preguntar: ¿como se veria esto en un pueblo donde hay un cajero automatico cada 50 kilometros y la internet cae cada lluvia fuerte?

Mientras tanto, el crimen organizado que usa dinero movil para sus operaciones simplemente falsifica documentos. No es un secreto. Pero la poblacion rural leal que quiere una cuenta de telefonista — gente que tiene como unica opcion el dinero movil para recibir remesas o vender en linea — queda bloqueada.

Que se puede hacer

La solucion no es que Mexico abandone KYC (Know Your Customer). Es que lo adapte a la realidad.

Opciones que funcionarian: validacion de identidad en persona en cajas de banco o tiendas moviles, como hacen en otros paises. Aceptar fotografias de documentos en lugar de selfies en vivo para zonas de baja cobertura. Ampliar el plazo de validacion para quienes no pueden hacerlo instantaneamente. Verificacion cruzada con datos bancarios o fiscales que ya existen.

Mexico tiene tecnologia para esto. Tiene fintech sofisticadas que saben como hacer KYC remoto sin discriminar a poblacion rural. Lo que le falta es una regulacion flexible que priorice la inclusion sobre la perfeccion tecnica.

La paradoja es que mas dinero movil regulado beneficia a la seguridad. Saca dinero del mercado negro. Pero primero tienes que dejar que la gente se registre.

El costo real para Mexico

Esta falla regulatoria tiene un nombre: oportunidad perdida. Cada persona rural que no puede registrarse en dinero movil por un requisito mal diseñado es una transaccion que sale del sistema formal. Es remesas que entran por canales ilegales. Es emprendedores rurales que no pueden vender en plataformas digitales.

Esta es la realidad de la regulacion en Mexico: se escribe desde arriba sin entender lo que sucede abajo. Y mientras tanto, los emprendedores locales que construyen soluciones fintech reales estan esperando que alguien en Gobernacion entienda que el codigo postal de quien disena la regla no puede ser el unico codigo postal que importa.


Por Miguel Ramirez