Derecho internacional en la cuerda floja: análisis de violaciones en conflicto EUA-Israel-Irán
Abogado especializado examina si ataques iniciales y represalias cruzaron la línea del derecho internacional
Derecho internacional en la cuerda floja: análisis de violaciones en conflicto EUA-Israel-Irán
La escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán ha trascendido el ámbito de la táctica militar para entrar en un territorio más peligroso aún: el del cuestionamiento sobre si las acciones de las partes involucradas respetan los límites establecidos por el derecho internacional. Wayne Jordash, abogado especializado en derechos humanos, fue entrevistado recientemente por NPR para analizar precisamente estos interrogantes, examinando si los ataques iniciales de Estados Unidos e Israel contra Irán, así como la represalia iraní, constituyen violaciones de las normas internacionales que supuestamente rigen el comportamiento de los estados en conflictos armados.
La relevancia de este análisis va más allá de un ejercicio académico. En el derecho internacional, particularmente en el derecho humanitario internacional, existen marcos específicos que regulan cómo los estados pueden ejercer la fuerza militar. La Convención de Ginebra, el Protocolo de La Haya y otros tratados establecen líneas rojas: prohibiciones sobre ataques contra civiles, restricciones en el uso de armas específicas, y obligaciones de distinguir entre objetivos militares y población civil. Cuando un conflicto llega a escala internacional y afecta a múltiples estados, estas reglas no desaparecen — se vuelven más críticas.
Jordash, cuya especialidad en derechos humanos lo coloca en una posición para evaluar estas cuestiones con rigor técnico, ha examinado específicamente dos aspectos de esta escalada: los ataques iniciales de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, y la represalia iraní que, según los análisis disponibles, impactó zonas con presencia civil. Esta estructura — ataque, represalia, análisis de ambos lados — es precisamente lo que requiere el derecho internacional para determinar si hubo violaciones.
El análisis de ataques iniciales plantea preguntas incómodas para cualquier gobierno involucrado. El derecho internacional permite a los estados usar la fuerza de manera defensiva, pero exige que tal fuerza sea proporcional y dirigida contra objetivos militares legítimos. Si los ataques iniciales de EUA e Israel incluyeron objetivos civiles o si la magnitud de la respuesta fue desproporcionada respecto a la amenaza percibida, estaríamos ante potenciales violaciones. Jordash, al analizarlos, debe examinar no solo los objetivos declarados, sino la evidencia de lo que efectivamente fue impactado.
La represalia iraní añade una capa adicional de complejidad. El derecho internacional reconoce el derecho de los estados a la defensa propia, pero no permite que esa defensa se ejecute mediante ataques contra civiles. Si Irán lanzó ataques que impactaron áreas pobladas sin justificación militar clara, o si la discriminación entre civiles y militares fue insuficiente, entonces habrían incurrido en violaciones independientemente de la provocación que percibieron.
Lo que hace valioso el análisis de Jordash es que no es binario. El derecho internacional no funciona como un videojuego donde una parte es "buena" y otra "mala." Es perfectamente posible — e histórico — que ambas partes hayan cometido violaciones. La Segunda Guerra Mundial lo demostró: los Aliados combatieron contra agresores genuinos, pero cometieron sus propios crímenes de guerra. El derecho internacional no desaparece porque una parte tenga razón en el conflicto de fondo.
Para profesionales, empresarios y ciudadanos mexicanos observando esta dinámica, el análisis de violaciones de derecho internacional tiene implicaciones concretas. En primer lugar, establece precedentes sobre qué tipos de represalias son aceptables en la comunidad internacional. En segundo lugar, determina si los mecanismos de justicia internacional — como la Corte Penal Internacional — tienen base para investigaciones. En tercero, señala qué estados pueden enfrentar sanciones o aislamiento diplomático.
México, como signatario de tratados internacionales de derechos humanos y derecho humanitario, tiene interés en un sistema donde estas reglas se apliquen consistentemente. Un mundo donde los ataques contra civiles son tolerados si la causa es suficientemente noble es un mundo más peligroso para todas las naciones.
El análisis de Jordash, reportado por NPR el 9 de marzo de 2026, llena un vacío importante: examinar estas cuestiones con rigor técnico, sin favoritismos geopolíticos. La conclusión importa menos que el proceso — porque cuando los abogados especializados en derechos humanos empiezan a hacer preguntas incómodas sobre todas las partes de un conflicto, es señal de que estamos en territorio donde el derecho internacional, aunque frágil, aún tiene relevancia.
Por Jorge Morales