Ataques iniciales contra Irán dividen a estadounidenses. Congreso busca recuperar autoridad sobre declaración de guerras.

El presidente Trump anunció esta semana que Estados Unidos e Israel han iniciado ataques contra Irán, advirtiendo que el conflicto podría extenderse por semanas o más. Pero hay un detalle incómodo para la Casa Blanca: la mayoría de los estadounidenses se opone.

Las encuestas son claras. Mientras la administración justifica los ataques como medida defensiva, los sondeos muestran que el apoyo público brilla por su ausencia. No es sorpresa en una nación cansada de guerras en Medio Oriente. Pero en Washington, pocos parecen estar escuchando al país.

La Constitución entra al debate

Mientras Trump ordena ataques, el Congreso se mueve en otra dirección. Legisladores demócratas y republicanos preparan votos sobre medidas de poderes de guerra — intentos de reclamar la autoridad constitucional que tienen para declarar guerras, no el presidente.

Esto no es nuevo. El Congreso ha intentado recuperar este poder antes y ha fracasado. Pero hay algo diferente esta vez: hay esperanza renovada de que pasen. Algunos legisladores entienden que permitir que un presidente declare y conduzca guerras sin aprobación legislativa es un error que se ha cometido demasiadas veces.

La Constitución es clara. El Poder Ejecutivo puede responder a ataques inmediatos, pero declarar guerra requiere votación del Congreso. Trump ha cerrado varias embajadas en Medio Oriente y evacuado diplomáticos. Esas acciones tienen consecuencias que el país necesita debatir públicamente, no en un comunicado de prensa.

La frontera sigue siendo territorio de batalla

Mientras los ataques a Irán dominan las noticias nacionales, en la frontera se libra otra batalla política.

Texas y Carolina del Norte celebran primarias cruciales el 3 de marzo de 2026. No son elecciones menores. Estos votos determinarán qué dirección quieren los votantes de base antes de las elecciones de mitad de término que decidirán el control del Congreso.

En Texas, la contienda es particular. Ken Paxton enfrenta al senador John Cornyn en una batalla que define hacia dónde se inclina el Partido Republicano estatal. Del lado demócrata, figuras como Jasmine Crockett y James Talarico compiten por la nominación al Senado. Estas primarias revelan lo que importa realmente a los votantes en un estado fronterizo que ha visto presidentes prometer soluciones fronterizas que nunca llegan.

El voto bajo sospecha

Trump también está moviendo fichas en otro frente: la votación. El presidente promueve restricciones más estrictas a votos por correo y respalda la Ley SAVE, que requeriría prueba de ciudadanía para votar.

Son movimientos que suenan simples en un comunicado, pero tienen implicaciones reales. Expertos como Richard Hasen de UCLA advierten que estas restricciones afectarán el acceso al voto de formas que merecen escrutinio. No es paranoia decir que cambiar las reglas de votación tiene consecuencias políticas. Lo tienen. Siempre.

La prueba de ciudadanía suena razonable hasta que preguntas: ¿cuántos ciudadanos legales carecen de documentos que lo prueben inmediatamente? ¿Cuántos ancianos, inmigrantes naturalizados hace décadas, tendrán que saltar nuevos obstáculos para votar? Estas preguntas importan.

El Departamento de Justicia juega para ganar

También vale notar lo que está pasando en los juzgados. El Departamento de Justicia canceló su intención de abandonar una apelación contra cuatro grandes despachos de abogados que desafiaron órdenes ejecutivas punitivas de Trump.

Traduce así: la administración cambió de estrategia. Primero consideró retirarse del caso. Luego decidió pelear. Eso significa que despachos jurídicos importantes han puesto en cuestionamiento las órdenes ejecutivas de Trump, y la Casa Blanca no está dispuesta a dejar que ganen.

Es un recordatorio de que las batallas legales están apenas comenzando.

El costo humano

Finalmente, mientras todo esto sucede, hay mexicanos atrapados en Medio Oriente por el conflicto. La Secretaría de Relaciones Exteriores ha informado que proporciona apoyo a ciudadanos mexicanos varados para salir mediante rutas terrestres seguras desde Israel y Jordania.

Es el lado humano que las noticias sobre ataques aéreos y política doméstica ocultan. Personas reales, ciudadanos de un país vecino, tratando de regresar a casa mientras dos naciones se atacan mutuamente.

Lo que falta preguntar

Estamos en un punto de quiebre. El presidente ordena ataques mientras el país se opone. El Congreso busca recuperar poderes que perdió hace años. Los votantes en estados clave marcan el rumbo político. Y el gobierno trata de cambiar las reglas de votación mientras apela decisiones judiciales contra sus órdenes.

No es caos. Es política estadounidense funcionando como la diseñaron los que se aferraban al poder: lentamente, sin claridad, fuera del alcance de quienes votan.

Alguien tiene que hacer preguntas. Porque los titulares de mañana dependen de lo que pase en Washington hoy.


Por Daniel Vega