200 manifestantes en Guadalajara protestan contra deslegitimización de su lucha y señalamientos de financiamiento oscuro
Aproximadamente 200 integrantes de colectivos de búsqueda se manifestaron en la Plaza Guadalajara para exigir una disculpa pública a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la secretaria de Gobernación por las acusaciones de financiamiento oscuro en sus movilizaciones, según reporta Lado B.
La protesta refleja una tensión creciente entre el gobierno federal y los colectivos de búsqueda, organizaciones que surgieron hace años como respuesta a la inacción de autoridades ante desapariciones y homicidios. Estas agrupaciones han ganado visibilidad nacional precisamente porque llenan vacíos que el Estado no ha sido capaz de cubrir: la búsqueda de desaparecidos, el acompañamiento a familias y el escrute público sobre casos sin resolver.
Lo que ocurre en Guadalajara es sintomático de un problema más profundo en la relación entre el gobierno de la 4T y las organizaciones civiles que cuestionan su gestión en seguridad. Cuando el gobierno acusa a estos colectivos de recibir "financiamiento oscuro", está haciendo lo que suele hacer cualquier poder que se siente cuestionado: deslegitimar el mensajero en lugar de responder al mensaje.
Esta táctica tiene un costo político real. Los colectivos de búsqueda no son partidos políticos. No compiten por votos. Su única moneda es la credibilidad que construyen día a día con familias que han perdido a un ser querido. Cuando el gobierno los acusa públicamente de recibir dinero de fuentes ocultas sin presentar evidencia, no solo está siendo impreciso: está socavando precisamente a los actores que están haciendo el trabajo que el Estado no hace.
Es cierto que algunos colectivos han recibido apoyos de organizaciones internacionales de derechos humanos y fundaciones privadas. Eso no es financiamiento oscuro: es transparencia. Las ONG de derechos humanos que financian estos esfuerzos operan con registros públicos, reportes anuales y auditorías. Comparar eso con "dinero oscuro" es una confusión deliberada o una ignorancia preocupante en quien la comete.
La 4T llegó al poder con promesas de transformación. Una de las más importantes fue mejorar la seguridad y la procuración de justicia. Seis años después, el registro es desigual. Las ejecuciones en 2024 fueron superiores a las de 2018. Las desapariciones forzadas siguen siendo un problema grave. En este contexto, los colectivos de búsqueda no son un lujo o una inconveniencia política: son una necesidad.
Que 200 personas se movilicen en Guadalajara para exigir una disculpa pública indica algo importante: estos colectivos están hartos. No es una protesta de primera vez. Es una protesta de frustración acumulada. El gobierno los acusa sin pruebas, les echa encima el peso de la sospecha, y luego se sorprende cuando salen a defender su integridad.
La solicitud de una disculpa pública es simétrica: si el gobierno hizo acusaciones públicas, debe desmentirlas públicamente. Eso no es capricho. Es reciprocidad elemental. Un gobierno que ofrece excusas públicas cuando se equivoca en acusaciones graves es un gobierno que respeta a sus ciudadanos. Uno que rehúye esa responsabilidad es un gobierno que considera que la verdad es negociable.
Para Jorge Morales, que ha estudiado cómo los gobiernos pierden legitimidad, esto es lectura clara. La legitimidad no se pierde solo por malas políticas económicas o promesas incumplidas. También se pierde cuando el gobierno ataca a quienes lo cuestionan sin argumentos sólidos. Cuando criminaliza a los que hacen el trabajo que él no hace. Cuando prioriza el control narrativo sobre la claridad de los hechos.
Los colectivos de búsqueda seguirán existiendo mientras existan desaparecidos sin encontrar. El gobierno puede ignorarlos, puede acusarlos, puede intentar desacreditarlos. Pero no puede eliminar la razón por la que existen. Y mientras siga sin resolver ese problema, seguirá habiendo manifestantes en plazas como la de Guadalajara pidiendo que se responsabilice al Estado por lo que dice y por lo que no hace.
Por Jorge Morales