Las primarias republicanas se definen en mayo. Crenshaw cae sin apoyo de Trump. Carolina del Norte también se define en batalla competitiva
Las primarias de Texas del 3 de marzo de 2026 dejaron definidas algunas contiendas y abierta la más importante: la del Senado republicano.
Del lado demócrata, James Talarico derrotó a la representante Jasmine Crockett con una estrategia que buscó ampliar la base electoral más allá del voto tradicional de la izquierda. Talarico apostó por un mensaje bipartidista que apelara a independientes y votantes moderados de ambos partidos. Es un movimiento que refleja la realidad de Texas: ganar en noviembre requiere sumar votos fuera del núcleo ideológico puro.
Ahora Talarico se enfrentará al ganador de la contienda republicana. Eso aún no está definido.
El drama republicano: Cornyn vs. Paxton
En la primaria republicana, el senador John Cornyn y el fiscal general Ken Paxton irán a una segunda vuelta el 26 de mayo de 2026. Ninguno logró el 50% requerido el 3 de marzo.
Esto es notable. Cornyn es el republicano de Texas más establecido en Washington — senador desde 2003, exlíder de la mayoría del Senado, figura central en la política republicana nacional. Paxton es el fiscal general del estado, más alineado con la ala Trumpista del partido.
Que Cornyn no haya cerrado la contienda en la primera vuelta, incluso en condados históricamente republicanos, sugiere dos cosas: primero, que la base republicana de Texas está dividida. Segundo, que el espacio para candidatos que no son puros Trump sigue existiendo, aunque sea cada vez más estrecho.
La segunda vuelta en mayo será decisiva. Paxton tiene la ventaja del momento — la energía de la candidatura anti-establishment. Cornyn tiene recursos, la maquinaria estatal y relaciones décadas. No es un duelo resuelto.
Crenshaw cae: la importancia del apoyo de Trump
Dan Crenshaw no pasó la prueba.
El representante por Houston, exoficial de la Armada, veterano de Afganistán con cicatriz de guerra visible, fue derrotado por el representante estatal Steve Toth en las primarias republicanas. Trump no lo endosó.
Esta es la política republicana de 2026 destilada en una carrera: sin el respaldo de Trump, incluso un candidato con credenciales de veterano y presencia nacional enfrenta un costo significativo en el voto de base. Crenshaw fue diputado federal. Perdió.
No es que Crenshaw fuera anti-Trump. Es que en la política republicana actual, la neutralidad de Trump es casi equivalente al castigo. El endorsement no solo suma votos — su ausencia los resta.
Carolina del Norte: una batalla real
Fuera de Texas, Carolina del Norte plantea una contienda genuinamente competitiva.
El exgobernador demócrata Roy Cooper se enfrentará al expresidente del Comité Nacional Republicano, Michael Whatley. La carrera está clasificada como muy competitiva por los analistas.
Esto es importante porque muestra que no todos los estados de 2024 están completamente decididos en 2026. Carolina del Norte es una zona de batalla real. Cooper tiene credenciales ejecutivas — fue gobernador. Whatley tiene conexiones nacionales republicanas y experiencia en organización política de alto nivel.
El estado decidirá en noviembre.
El problema más grande: Irán en Ormuz
Mientras Texas define primarias, los Guardianes de la Revolución Islámica de Irán reclamaron el 4 de marzo control total del Estrecho de Ormuz.
Este es un dato que no debería pasarse por alto en cobertura doméstica. El Estrecho de Ormuz es el paso obligado para aproximadamente el 20% del comercio mundial de petróleo. Si Irán tiene capacidad real — y este no es solo ruido político — de interferir con el comercio, los costos de energía en Estados Unidos suben.
Y eso significa que los precios que paga cualquier familia americana en la bomba de gasolina, en la calefacción, en los productos transportados, están en juego.
Es el tipo de variable que los políticos no controlan, pero que los votantes castigaban en las boletas si impacta su vida cotidiana.
Lo que importa ahora
Talarico avanzó con una estrategia inteligente: reconocer que Texas es azul en algunas ciudades, rojo en muchas áreas rurales, y que los independientes son decisivos. Eso es matemática electoral.
Cornyn y Paxton se definen en mayo. Es cuando sabremos si el establishment republicano texano puede contener al movimiento Trump, o si Paxton obtiene la nominación.
Crenshaw aprendió que en 2026, el apoyo de Trump no es un lujo — es la moneda.
Y mientras Texas y Carolina del Norte definen sus contiendas electorales, Irán reclama control sobre una de las arterias del comercio mundial. Ese es el escenario en el que estos candidatos tendrán que gobernar.
Las primarias definen quién compite. La realidad global define qué asuntos importarán en noviembre.
Por Carlos Mendoza